Venezuela por primera vez con dos cupos a los Juegos Olímpicos.

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En una edición histórica para la delegación venezolana en los XVII Juegos Panamericanos, consiguen su mejor resultado al alzar en el individual la primera medalla del salto ecuestre y un sexto lugar que les da la clasificación de dos cupos a los próximos Juegos Olímpicos en Río de Janeiro 2016. (Foto © tumundoecuestre.com).

 

Hasta la fecha el mejor resultado para la delegación venezolana, había sido un décimo lugar obtenido por Pablo Barrios, su mayor representante internacionalmente.  Todo parecía indicar que los suramericanos aspirantes a un cupo olímpico por equipos tenían en el papel un fuerte favoritismo para obtenerlo, pero las cosas no salieron como lo esperaban, para culminar en la séptima posición, donde solo dos cupos estaban en juego.

Con las delegaciones de Estados Unidos de Norteamérica y Brasil clasificadas para los próximos Juegos Olímpicos, la primera por ganar la medalla de bronce en los pasados Juegos Mundiales de Normandía y  la segunda por ser sede, ocho equipos buscaban dos cupos que los llevara a la máxima cita deportiva del planeta, pero Venezuela no corrió con la suerte en esta oportunidad de su lado, superando a las delegaciones de México, Uruguay y Guatemala.

Para la jornada final las aspiraciones se centraban en la presencia individual para Río 2016, siendo sus mejores exponentes los que llevaban tan importante responsabilidad.  Dos recorridos con un primer corte de los mejores 20 jinetes para la segunda vuelta, se presentaban en Toronto para buscar 6 cupos a los juegos y las medallas de oro, plata y bronce.

Emanuel Andrade, Pablo Barrios y Andrés Rodríguez quienes ocupan actualmente los puestos 158, 63 y 58 del Ranking Mundial se medían a los mejores jinetes de la región, incluyendo a los líderes del Ranking Panamericano PAEC Kent Farrington (USA) número 3 del mundo y McLain Ward (USA) número 5 del mundo. El siempre solitario representante de la delegación venezolano Pablo Barrios y su ejemplar Antares no lograban completar una primera vuelta sólida y 12 faltas para ocupar el puesto 23, lo dejaría fuera de la segunda ronda.

Fue así como la generación de relevo encabezada por Andrés Rodríguez de 31 años con cero faltas en la primera vuelta y el joven de 18 años Emanuel Andrade quien derribó una vara para 4 faltas, pasaban a la segunda vuelta con real chance de optar por una medalla y ganar un cupo que los incluyera en los próximos Juegos Olímpicos.  En  primer lugar Emanuel Andrade con su caballo Hardrock Z aseguraban el primer cupo a las olimpiadas con un cero de gloria, que incluía por primera vez a un atleta del salto ecuestre que no fuera Pablo Barrios y por primera vez, alguien que contaba con tan corta edad inscribía su nombre en la máxima justa.

La celebración no quedaba en Andrade solamente, Rodríguez repetía el cero de la primera vuelta con lo que aseguraba el segundo cupo a los olímpicos y por primera vez en la historia del país suramericano el optar por una medalla en los Juegos Panamericanos por partida doble, ya que los resultados luego de finalizar la segunda vuelta, dejaban al joven Andrade ir al desempate por la medalla de bronce, mientras Rodríguez lo haría por el oro ó la plata.

Los primeros en entrar eran los aspirantes a la medalla de bronce, un total de 5 jinetes se enfrentaban con nacionalidades de Venezuela, Brasil, Argentina y Estados Unidos.  Primero fue el venezolano que agresivamente salió a marcar el tiempo a batir, pero en la línea de la doble agrupación derribaba dos obstáculos, para completar su cancha en 8 faltas.  En definitiva la medalla de bronce quedaba en poder de la estadounidense Lauren Hough, mientras Emanuel ocupaba el sexto puesto, primer paso histórico para la delegación, que nunca pudo superar un décimo lugar.

Era el turno de Andrés Rodríguez y su caballo Darlon van Groenhove, para disputar frente a McLain Ward el oro panamericano.  Como primero en cancha debía colocar un resultado que marcara la presión sobre su rival, pero un derribo para 4 faltas por momentos, no dejaba las cosas a favor del venezolano.  Sin duda ahora el tiempo agenciado por Rodríguez era su mejor aliado, ya que fue el único jinete del desempate que lograba rebajar los 40 segundos y en caso de derribar Ward, sabía que debía apurara el paso, con la gran posibilidad de derribar nuevamente, pero el dos veces medallista olímpico saco su experiencia a flote, para realizar un recorrido muy conservador en velocidad, que al final le rindió los frutos de una cancha perfecta con más de 3 segundos por arriba del tiempo de Andrés, para arrebatare el oro.  Si bien McLain realizó un detallado y dibujado recorrido, su ejemplar Rothchild golpeaba con fuerza la vara del salto final, pero la suerte esta vez le sonrió al no caer el obstáculo que pudo darle la gloria definitiva a la representación venezolana.

Ahora Venezuela cuenta con dos cupos a los Juegos Olímpicos en la especialidad del Salto Ecuestre, gracias a las actuaciones de Andrés Rodríguez y Emanuel Andrade, quienes sin duda están llamados a ser la delegación de relevo.